¿Qué hace ceremonial a nuestro cacao?
Cuando hablamos de cacao ceremonial, no hablamos solamente del ritual de preparar una taza.
Para Cacao House, lo ceremonial comienza mucho antes: en el propio cacao, en su origen y en la forma en que ha sido cultivado y transformado.
El corazón del cacao 🍫
Dentro de la mazorca se encuentran las semillas de cacao. Después de su cosecha, fermentación y secado, se retiran las capas que las recubren hasta llegar a la almendra de cacao: el corazón de la semilla y su parte más esencial.
En nuestro cacao ceremonial, esa almendra recibe un tostado suave y posteriormente se muele hasta convertirse en pasta de cacao 100%, conservando su propia manteca, aroma, sabor y complejidad natural.
Sin azúcar añadida. Sin leche. Sin convertirlo en chocolate.
Por eso, para nosotros, hablar de cacao ceremonial también significa regresar al cacao en su expresión más pura y esencial.
De Chamulapita, Huehuetán, Chiapas 🌿
Nuestro cacao ceremonial nace en Chamulapita, Huehuetán, Chiapas, una región profundamente ligada a la historia del cacao mexicano.
Proviene de plantaciones con más de 70 años de historia, donde continúa cultivándose de manera tradicional y respetando los ciclos naturales de la tierra.
Las mazorcas se cosechan manualmente cuando alcanzan su punto óptimo de maduración. Parte de las cosechas se realiza siguiendo fases lunares específicas, una práctica tradicional que los productores han conservado como parte de su historia, su relación con la tierra y el respeto hacia el cacao.
Por eso, la dimensión ceremonial también está presente desde su origen.
Después de la cosecha, las almendras se fermentan en cajas de madera durante varios días para desarrollar sus aromas, sabores y profundidad. Posteriormente, se secan lentamente bajo el sol tropical de Chiapas.
Finalmente, reciben un tostado suave y se muelen hasta obtener nuestra pasta pura de cacao 100%.
Una tradición que continúa 🤎
En las comunidades que lo producen, el cacao ha sido durante generaciones mucho más que un cultivo.
Su cosecha y transformación han estado acompañadas por cantos, palabras de agradecimiento y prácticas tradicionales relacionadas con la tierra y el árbol del cacao, considerado desde tiempos ancestrales un alimento de gran valor.
Por eso, cuando hablamos de nuestro cacao ceremonial, hablamos de tres elementos que se encuentran en una misma taza:
El cacao: la almendra transformada en pasta pura de cacao 100%.
La tradición: una manera de cultivar, cosechar y transformar que conserva prácticas vinculadas con los ciclos naturales, la tierra y el agradecimiento.
La intención: el ritual que cada persona crea al preparar y beber su cacao.
No necesitas realizar una gran ceremonia para beberlo.
Puedes prepararlo por la mañana, acompañarlo con un aroma que disfrutes, hacer una pausa, poner una intención o simplemente tomarte unos minutos para ti.